UBICACIÓN GEOGRÁFICA
La cultura Lima se desarrolló en los valles de los ríos Chillón, Rímac y Lurín. Al norte, llegó hasta el valle del río Chancay y por el sur hasta el valle del río Mala, por el oeste colindó con el Océano Pacífico y por el este, hasta el comienzo de la cordillera de los Andes.

Peculiaridad cultural
Los restos culturales preincaicos desenterrados desde principios del siglo XX en la costa central peruana (cerámica, textiles, mates pirograbados y pinturas murales) pusieron a luz diversos estilos que compartían muchos rasgos comunes, que en la década de 1960 fueron englobados bajo la denominación común de Cultura Lima.Un sello distintivo de esta cultura es su iconografía, que es sencilla: la mayoría de sus diseños se basan en la imagen de dos serpientes con cabezas triangulares (cuyos cuerpos forman un zigzag), un ser sobrenatural sonriente y un pulpo de la especie Octopus sp. Esta iconografía debió ser creada por tejedores y luego copiada en otros materiales y soportes.
Otras características peculiares de la cultura Lima son:
Las técnicas de construcción (uso del tapial o molde en la construcción de los muros, y la utilización de adobes pequeños con forma de paralelepípedo, estos dispuestos en los muros a la manera de libros en un estante).
Las costumbres funerarias (enterraban los cuerpos de manera extendida, de cúbito dorsal o ventral, hecho que rompió abruptamente la ya antigua tradición de los cuerpos con posición flexionada).
Asentamientos principales
Los principales sitios de la Cultura Lima son:
· En el valle de Chancay: Cerro Trinidad.
· En el valle seco de Ancón: Playa Grande.
· En el valle de Chillón: Cerro Culebra, La Uva, Copacabana.
En el valle del Rímac: Maranga, que es un inmenso complejo arquitectónico, el más importante de las últimas fases de la Cultura Lima, actualmente en el distrito de San Miguel; el complejo de Cajamarquilla y la pirámide de Nievería, ambos en el actual distrito de Lurigancho-Chosica; Armatambo, en Chorrillos; Mangomarca, en San Juan de Lurigancho; la Huaca Pucllana, Pugliana o Juliana, en la zona costera del actual distrito de Miraflores; y la Huaca Huallamarca, en el actual distrito de San Isidro. También: la huaca Trujillo (Huachipa); Vista Alegre (cerca de Puruchuco).
En el valle del Lurín: el viejo templo de Pachacámac, es decir la construcción primigenia de este santuario, que subsistió hasta la época de la conquista española.
Periodización de su desarrollo
Los estudiosos han realizado diversos intentos de ordenamiento cronológico del desarrollo de esta cultura, siguiendo fundamentalmente el estilo de los ceramios hallados.
Tres grandes etapas
Al decaer la Cultura Chavín, las comunidades de la costa central del actual Perú se desarrollaron en tres etapas hasta ser absorbidas por la Cultura Wari. Estas etapas se diferencian principalmente por el estilo de sus respectivas cerámicas y se denominan así:
Primera etapa: Baños de Boza o Miramar (Cultura pre Lima, siglo III a.C al II d.C.)
Cerámica: Blanco sobre Rojo
Segunda etapa: Playa Grande (Cultura Lima, siglo II al VI d.C.)
Cerámica tricolor: Blanco, rojo y negro
Estilo interlocking
Tercera etapa: Maranga - Cajamarquilla - Nievería (Cultura Lima, siglo VI al VII d.C.)
Cerámica tetracolor: Blanco, rojo, negro y gris
ESTILOS DE CERÁMICA
A continuación una explicación breve de los tres grandes estilos de la cerámica pre Lima y Lima:
1. El estilo Blanco sobre Rojo se caracteriza por su decoración pintada en blanco sobre el fondo rojo natural de la vasija (otra modalidad era cubrir primero la superficie de la vasija con una pintura blanca sobre la que se decoraba con trazos negros y rojos). Los ejemplares cerámicos son de aspecto burdo, con decoración sencilla y geométrica. Las formas más comunes son las ollas casi globulares con cuello corto, platos, cuencos, pequeños cántaros, etc.
2. El estilo interlocking (entrelazado) se caracteriz a por tener como motivo principal de decoración una serie de figuras estilizadas en forma de pez o serpiente entrelazadas entre sí, como figuras geométricas de líneas y puntos. Usa los colores blanco, rojo y negro (tricolor) sobre un fondo de engobe rojo. Las formas representativas son tazas, ollas y vasos.
3. El estilo Maranga se caracteriza por presentar en su decoración de grecas, peces entrelazados, líneas entrecruzadas, triángulos, círculos y puntos blancos. Usa los colores rojo, blanco, negro y gris (tetracolor) sobre un fondo de engobe anaranjado, fino, lustroso y brillante. Las formas de los ceramios son muy variadas, entre ellas la llamada forma lenticular. Su fase final se conoce con el nombre de estilo Nievería
ETAPAS
A continuación, pasamos a detallar las tres grandes etapas del desarrollo cultural de esta cultura.
· Primera etapa: Baños de Boza o Miramar
Como ya quedó anotado, esta etapa cultural es el antecedente inmediato de la Cultura Lima propiamente dicha, y se ubica en las postrimerías de la influencia Chavín y los inicios del Intermedio Temprano (siglo III a.C. al II d.C.) Aunque no es probable que haya dado origen al posterior estilo cerámico Lima pues este más bien parece ser de origen foráneo, e incluso, ambos estilos, en el momento transicional, coexistieron por un buen tiempo.El arqueólogo alemán Max Uhle, fue quien a principios del siglo XX descubrió restos de cerámica del estilo Blanco sobre Rojo en Cerro Trinidad, cerca del poblado de Chancay. Alfred Kroeber continuó los estudios, y décadas después, William D. Strong y J ohn M. Corbett encontraron restos de cerámica del mismo estilo en Pachacámac, más al sur. Simultáneamente, Gordon Willey excavó en Cerro Trinidad, fijando cronológicamente este estilo como el más antiguo a otros hallados en esta parte de la costa central; también excavó en Baños de Boza, igualmente situado en el valle de Chancay, que resultó ser un sitio aislado con ocupación casi exclusiva del estilo Blanco sobre Rojo, razón por la cual se conoció luego como “estilo Baños de Boza”. Willey publicó los resultados de sus estudios en 1945. Otras excavaciones realizadas en Miramar (cerca de Ancón) sacaron a la luz diversos ejemplares de cerámica de dicho estilo, que fueron bautizados como de “estilo Miramar”. En 1964 el arqueólogo norteamericano Thomas Patterson en su secuencia ya mencionada de fases del desarrollo cerámico, ubicó al estilo Blanco sobre Rojo o Miramar en cuatro fases, anteriores a las de la Cultura Lima propiamente dicha.El estilo Blanco sobre Rojo, en sus modalidades Baños de Boza y Miramar, se impuso en la cerámica de los alfareros de todas las comunidades aldeanas de la costa central de Lima (valles de Chancay, Ancón [valle seco], Chillón, Rímac y Lurín), tras el cese de la influencia de la cerámica de estilo Chavín. Las excavaciones han sacado a la luz restos de ollas casi globulares, con cuello corto, de abertura dilatada y casi convexa. También se encontraron platos, vasos, cántaros pequeños, etc.De esta etapa se conocen pequeñas aldeas de pescadores (Ancón) y de agricultores. Estos últimos ocupaban laderas aterrazadas de cerros al borde del valle. Las quebradas laterales tienen particular importancia pues recogían agua durante la temporada de lluvias. Un sistema de reservorios en Huachipa permitía almacenar agua. En Tablada de Lurín se encontró extenso cementerios (20 a 50 hectáreas) que albergaban miles de entierros de esa época. La importancia de armas, porras y estólicas como ofrendas funerarias y la aparición de refugios protegidos de murallas en las partes altas de los cerros indican que las relaciones entre las etnias no eran del todo pacíficas.
· Segunda etapa: Playa Grande
Esta etapa y su estilo cerámico corresponden ya a la Cultura Lima (siglos II al V d.C.).
· Tercera etapa: Maranga - Cajamarquilla - Nievería
MANIFESTACIONES ARTÍSTICAS
a. Arquitectura monumental
La Huaca Pucllana, en el distrito de Miraflores, es otra construcción caracterizada por el uso de los adobitos. Es una construcción piramidal acompañada de una serie de estructuras formadas por paredes rectas que forman recintos y patios, construidos también en adobitos.
La Huaca Huallamarca, en el distrito de San Isidro, es otro centro ceremonial de la fase final de la cultura Lima, que siguió siendo ocupada en los siglos posteriores, aunque para la época inca estaba ya abandonado. De esta huaca procede la momia que exhibe una cabellera que alcanza dos metros de largo.
b. Cerámica
El desarrollo de la cerámica Lima se divide en dos grandes etapas:
El estilo interlocking o Playa Grande, que se caracteriza por tener como motivo principal de decoración una serie de figuras en forma de pez o serpiente entrelazadas entre sí, a manera de figuras geométricas de líneas y puntos. De allí el nombre de interlocking que traducido del inglés significa “entrabado” o “entrelazado”. Combina los colores negro, blanco y rojo (tricolor) sobre un fondo de engobe rojo. La cerámica es fina y de formas agradables, aunque naturalmente se han hallado también tiestos grandes, de pasta gruesa y de aspecto burdo. Las vasijas finas halladas son ollitas esféricas, vasos cilíndricos, vasos en cáliz, vasos acampanulados, platos y cuencos de suave cobertura, vasijas mamiformes o en forma de tortuga
Como ya señalamos también, en 1964 Patterson subdividió este desarrollo cerámico de la cultura Lima en nueves estilos, los siete primeros correspondientes al estilo interlocking y los dos últimas al de Maranga:
La fase Lima 1 se caracterizó por producir cántaros grandes y platos, con decoración en blanco y negro o bruñida.
La fase Lima 2 se encuentran ollas con cuello recto y platos, y a las primeras se les aplica un engobe blanco o rojo sobre la superficie.
En la fase Lima 3 predominan los vasos de lados rectos, cántaros grandes, platos, etc.
En la fase Lima 4 aparece un nuevo tipo de olla con borde plano, con decoración pintada.
Para la fase Lima 5 se presentan principalmente los platos de lados curvos, ollas con borde plano y cántaros mamiformes y el motivo recurrente es la serpiente entrelazada (interlocking).
En la fase Lima 6 predominan cántaros grandes.
La fase Lima 7 tiene ollas con cuello curvo y cántaros con cuello expandido, entre otros, con decoración de triángulos y serpientes entrelazadas pintadas.
En la fase Lima 8 se repiten formas anteriores, con decoración de triángulos, bandas anchas de colores y líneas blancas delgadas pintadas.
En la fase Lima 9 repite formas anteriores y se encuentra la culebra entrelazada en la decoración.
c. Textilería
d. Arte plumario

e. Cestería
Otra actividad artística con técnica notablemente desarrollada fue la cestería. El arqueólogo Ernesto Tabío, que realizó excavaciones en Playa Grande, ha señalado que este “fue un pueblo notablemente cestero” (1955). Efectivamente, encontró una extraordinaria cantidad de cestos, con gran varied ad en sus técnicas de construcción, motivos de decoración, tamaño y formas.
ECONOMÍA
Como todas las culturas de zona costera, la base de su economía fue la pesca y la agricultura.
· La pesca
Como en toda cultura costera la pesca fue una actividad fundamental. Lo más curioso es que, además de las especies de pesca artesanal (pejerrey, corvina, cojinoba, liza, etc.) también se han encontrado restos de pescado que sólo se consiguen en cardúmenes que se hallan a 100 ó 200 m de profundidad, como por ejemplo, el machete, la sardina, la anchoveta y el bonito. Se ignora cómo hicieron para capturarlos.
Eran grandes buceadores, de eso no hay duda. Sacaban conchas de mar hasta de 8 m de profundidad, las que servían como objeto decorativo. En todos los palacios se las ha encontrado en gran cantidad.
· La agricultura
La agricultura se convirtió en un actividad intensa. Ganaron tierras de cultivo mediante una red de canales o acueductos, algunos de los cuales todavía están en uso. Sus principales cultivos fueron: maíz, pallar, frijol, zapallo, calabaza, camote, maní, chirimoya, lúcuma, pacae, etc. Tal sería la fertilidad de los valles de la costa y la cantidad de chacras o espacios cultivados, que se calcula que solo en el valle del Rímac acogería a una población de 200.000 personas. Los cronistas españoles han testimoniado que, en efecto, dicho valle era el más rico en ruinas y restos de construcciones antiguas, particularmente en la región baja, cerca al mar. La elección de Francisco Pizarro para fundar allí la capital de su gobernación, hoy capital de la República Peruana, se basó pues en un asentamiento preexistente, próspero y muy poblado. Podemos por eso afirmar que la ciudad de Lima en realidad no nació en 1535, año de su fundación española, sino que sus antecedentes se remontan a muchos siglos atrás.
· El comercio
Durante la época de esplendor de la Cultura Lima, toda la zona que ocupaba se había convertido indudablemente en un gran centro comercial. Sus valles la conectaban a lugares estratégicos de la sierra, con cuyos habitantes se intercambiaban sus productos. En los sitios arqueológicos todavía se encuentran elementos de regiones y culturas vecinas, las cuales naturalmente, ejercieron influencias en las manifestaciones artísticas de los limas, como señala Luis Lumbreras: “La cultura Lima no es una cultura impersonal; para explicarla tiene que recurrirse a sus relaciones con muchas otras culturas de la costa y la sierra, siendo su carácter de una fuerte receptividad.” (De los pueblos, las culturas y artes del antiguo Perú. Lima, 1969).
· Tecnología Agrícola
Para asegurar el riego permanente de sus campos de cultivo y el abastecimiento de agua para las poblaciones, los “limas” realizaron en el valle del Rímac dos obras monumentales de ingeniería hidráulica que hasta la actualidad están en uso:
El Río Surco, que es un canal de riego que lleva las aguas del río Rímac de Ate a Chorrillos, pasando por Santiago de Surco, Miraflores y Barranco.
El Canal de Huatica, que transporta las aguas desde La Victoria hasta Maranga.
Estas obras se realizaron en el último período, el llamado Maranga, entre 500 y 700 d.C. Es posible que las sequías del siglo VI y el aumento de las precipitaciones causadas por un fenómeno del Niño durante el siglo VII hayan sido los estímulos decisivos para tales obras.
ENTIERROS
Se han encontrado dos formas de enterramientos:
§ Común: El cadáver era cubierto con uno o dos mantos, acompañado con pocos utensilios domésticos, colocado en posición horizontal y enterrado a 1 m ó 1,5 m de profundidad.
§ Especial: El cadáver era colocado sobre una parihuela (especie de litera o cama portátil) fabricada de palos y cañas. La posición del difunto varía según la época: para la etapa anterior a Lima, es decir la llamada Baños de Boza (“Blanco sobre Rojo”), la posición es lateral; para la etapa siguiente o Playa Grande (“interlocking”), el cuerpo es colocado de cúbito ventral (boca abajo) con la camilla sobre la espalda; y para la etapa final o Maranga, se lo coloca de cúbito dorsal (boca arriba), envuelto con varios mantos decorados, con diversos utensilios domésticos y de guerra, y acompañado de otro difunto, un posible sacrificado en su honor.